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sábado, 21 de marzo de 2009

Luna Nueva - Stephenie Meyer


La saga del amor vampírico es una obra "in crescendo". Si bien encontré "Crepúsculo" un tanto floja, "Luna Nueva" es un giro bastante peculiar: la verdadera introducción del personaje que se roba la saga, Jacob Black.

La relación de Bella y Edward es destruída cuando el vampiro deja a Bella, así, sin más. De ahí son hojas y hojas de la depresión de Bella y los intentos de su padre para animarla, hasta que "el nuevo sol" de Bella hace aparición.
El personaje de Jacob se ve desarrollado en éste libro: su forma de ver la vida, su intensa animosidad, el calor humano (y sobre-humano) que genera y lo más importante, el misterio de la tribu queleute se ve expuesto.

Después, Edward regresa y el libro retoma su camino cursi y masoquista. Regresan viejos conocidos y viejas amenazas vuelven a brillar, pero ahora Bella ya no tiene un defensor, sino dos, y cualquiera de los dos está dispuesto a dar su vida por ella.

Un libro bueno, a secas. Me pareció mejor que el anterior, aunque aún le falta algo para volverlo memorable.

Luna Nueva - 8

jueves, 12 de febrero de 2009

Crepúsculo - Stephenie Meyer


La primera parte de la saga de "Amor vampírico" entre la protagonista, Isabella (Bella) Swan y Edward Cullen.

No veo al libro como la gran revelación que todo el mundo comentaba. No es una gran historia, no tiene una buena trama, no está bien escrita y no aporta nada ni a las novelas románticas ni a las historias de vampiros en general. El mérito de éste libro está en el desarrollo de los personajes y de lo que futuros títulos podrían traer:

Bella se dibuja como una chica fuerte, atrayente de problemas y que se encuentra ante la situación de que se enamoró de un vampiro.
Edward es el misterioso y bien parecido vampiro en cuestión, cauteloso hasta el extremo quien, a su vez, percibe en Bella una atracción que podría ser mortal.

De aquí en fuera el entorno de Bella, sus situaciones escolares y familiares, los problemas con las chicas de su escuela, el encuentro con los familiares de Edward y la amistad que logra cultivar con ésa familia de vampiros llenan la trama con buen material, hasta la aparición de James, un rastreador que se ha fijado en Bella y la marcó como su objetivo.

Stephenie Meyer no escribió una gran historia en Crepúsculo, al contrario, parece una historia bastante floja contada de una forma buena, a secas. Destruye el mito vampírico desde el principio al volver a Edward un ser cobarde, lleno de preocupaciones que el mismo forjó y que a pesar de leer los pensamientos de otras personas tiene una falta de visión incréible: incluso James logra darle la vuelta con una facilidad muy notoria.

En Crepúsculo a los vampiros la luz del sol no los mata; los vuelve hermosos. No tienen problemas para seguir el paso del tiempo; hablan y se visten como los jóvenes que aparentan, sin caer en los anacronismos propios de personas de cien años de vida. No duermen, ni siquiera de día; siempre están alertas ante cualquier situación. Son seres sociales, una familia funcional basada en la depredación. Son "vegetarianos", ya que beben sangre de animales.

Es decir, la clase de vampiro que tanto aspiraba ser Louis en "Entrevista con el Vampiro" de Anne Rice.

Un libro que bien puede ser grandioso para nuevos lectores, y solamente bueno para lectores más experimentados.

Esperaba un poco más de éste título, pero me dejó lo suficientemente satisfecho como para leer el siguiente, ya que la historia promete ponerse más interesante.

Crepúsculo - 7