jueves, 1 de septiembre de 2011

Avicena, o la Ruta de Isfahán - Gilbert Sinoué


Abú Alí Ibn Sina, el jeque el-rais o príncipe de los sabios conocido en Occidente como Avicena, uno de los médicos más influyentes de la cultura árabe durante el siglo XI, intérprete de Aristóteles y además continuó con la escuela de pensamiento helénica, representada por Hipócrates.

Éste retrato, tomado en parte de la bibliografía que realizó al-Yuzayani sobre su mentor, nos muestra a un Avicena perseguido, odiado, amado, bebedor, amante, orgulloso y humilde a la vez, grande en su ciencia y en su saber, en el itinerario que marcaría el final de su vida: escapar de una ciudad a otra mediante los tormentosos cambios de gobierno-religiosos que marcaron la etapa final de su interesante vida. Perseguido tanto por sus conocimientos como por la religión de su madre (que era judía) y siempre mezclado entre dos fuegos diferentes, vemos como Avicena sortea las vicisitudes de tener por pacientes a emires y reyes, a la vez que dedica su tiempo y paciencia a aquellos menos afortunados.

Una bibliografía corta, de fácil lectura, se la recomiendo sobre todo a médicos o personas en formación: de la lectura se desprenden un par de preceptos sobre la ética profesional, el trato a la gente, la enseñanza y el deber ante la gente poderosa que no tienen pierden y forman parte de las enseñanzas que deberían otorgarse en la formación médica. También conoceremos el trabajo, a grandes rasgos, de uno de los escritores árabes prolíficos en la medicina universal.

Avicena, o la Ruta de Isfahán - 7

miércoles, 31 de agosto de 2011

Africanus, el hijo del cónsul - Santiago Posteguillo


En el siglo III antes de Cristo, Roma se enfrenta a su más grande amenaza desde hace siglos: los cartagineses, enemigos tradicionales que han sido vencidos en el pasado ahora son liderados por un joven general que les ha infligido derrota tras derrota: un tal Aníbal.

Publio Cornelio Escipión, cónsul de Roma y general del ejército, desciende de una estirpe dedicada a la guerra. Dentro del Senado se ve envuelto en las intrigas comunes de sus enemigos, y al frente del ejército tiene un honor que mantener, por lo que decide iniciar a su propio hijo, llamado igual que él, en el mundo de la vida pública y miliar romanas, mientras su hermano Cneo le enseña a empuñar un arma y montar a caballo.

Ésta novela histórica narra la juventud de Publio Cornelio Escipión, hijo, a la vez que describe la vida política, militar y hasta cultural de la Roma A.C., de una manera dinámica. También se narra, como trama alterna, parte de la vida de Tito Macio, un trabajador de teatro venido a menos y su resurgimiento como un grande de las letras latinas.

Intrigas políticas, tragedias, fracasos y triunfos militares acompletan ésta novela, inicio de una trilogía que, supongo, narra el resto del conflicto entre Cártago y Roma.

La extensión de la novela es algo considerable, aunque no abruma, y si bien hay momentos algo tediosos, se debe más que nada al desarrollo del contexto histórico necesario para los eventos que se llevan a cabo. Una gran recomendación para los fanáticos de las novelas históricas o de los temas relacionados a la Roma Antigua.

Africanus, el hijo del cónsul - 8

jueves, 7 de julio de 2011

Los Juegos del Hambre - Suzanne Collins


Dentro del "submundo" de la ciencia ficción en ocasiones encontramos relatos que podrían catalogarse con el término "distopia lúdica": una distopía como tal, ya sea con un gobierno sumamente controlador como en "Battle Royale" o medios de comunicación con un poder de manipulación increíble como en "The running man" Pero no son juegos cualquiera: por lo regular significan la muerte de los perdedores o incluso de los ganadores.

"The Hunger Games" (Los Juegos del Hambre) entraría en ésta hipotética categoría. Los Juegos es la forma que tiene el Capitolio, órgano central político y social en Panem, de recordarle a los 12 distritos quien gobierna. Año con año 24 jóvenes menores de edad (dos por distrito) son seleccionados mediante un sorteo para participar en los juegos. Las reglas son sencillas: se enfrentarán a muerte hasta que sólo uno de ellos gane. El ganador dejará de pasar hambre el resto de su vida, dedicándose a entrenar y orientar a los próximos seleccionados.

Año con año, el Capitolio entretiene a las multitudes televisando los juegos.

Katniss Everdeen es una cazadora nata. Escapando de la reja electrificada de su distrito (el 12, la Veta y el más pobre de todos) suele traer piezas cazadas en el bosque con su amigo Gale, para completar la alimentación de ambas familias. Es tanta su dedicación por sus seres queridos, que no puede evitar dar un paso hacia adelante cuando su hermana es seleccionada para participar en Los Juegos. El otro participante es el joven Peeta, panadero de la Veta. Ambos serán entrenados por el único ganador anterior con vida, el ebrio Haymitch Abernathy, quien intentará enseñarles algo que los pueda ayudar.

Conforme éstos tres personajes comienzan a interactuar, Peeta y Haymitch toman una decisión: Katniss debe sobrevivir a toda costa.

A partir de la selección los jóvenes son estrellas, y reciben el trato correspondiente: se acaban las penurias por conseguir alimentos, son estilizados y vestidos para ser presentados a las cámaras. Se indaga su vida personal, se fotografían y graban. Comienza el show.

Con esta premisa, Suzanne Collins nos lleva a los septuagésimos cuartos Juegos del Hambre. Acompañamos a Katniss desde su preparación hasta los mismísimos Juegos, donde su vida será amenazada por otros muchachos, no muy mayores que ella.

Debo admitir que leí el libro porque vi el comentario de Stephen King sobre él (vamos, si no fuera por el recurso facilón de poner un elogio de un escritor famoso, nunca hubiera leído "Las Ruinas"). Estuve a punto de no hacerlo porque también vi el comentario de Stephanie Meyer, pero luego recordé que Meyer es fan de Orson Scott Card, por lo que sus gustos, muy aparte de los que escriba, no pueden ser tan malos. Con el libro quedé estupefacto: era muy fácil de leer, emocionante y condenadamente estretenido. De repente estaba leyendo una combinación de "La larga marcha" con "Battle Royale": había drama, interés por los personajes y hasta un toque de romance. A veces incluso se olvida que son niños los que están compitiendo.

Lo malo es que es extremadamente corto, ya que se termina en un par de días.

Fue una gran sorpresa encontrar un libro así. Pocas veces se tiene la suerte de encontrar un libro que se ponga de moda tan rápidamente (ya se tiene programada la película, además de que ya están a la venta dos secuelas de éste libro) que sea tan bueno.

No me canso de recomendarlo. Vale mucho la pena darle una oportunidad.

Los Juegos del Hambre - 10

lunes, 30 de agosto de 2010

La Sombra - John Katzenbach


El detective (retirado) Simon Winter está a punto de terminarlo todo cuando su vecina, la vieja señora Millstein, toca a su puerta. Lo ha visto. Ha visto a Der Schattenmann, el infame delator judío que en 1943 traicionaba a su propia raza frente a los nazis. Pero no es Berlín en 1943, sino Miami en algún momento de finales del siglo XX, Der Schattenmann no puede estar ahí. O eso creía el ex-detective Winter hasta que la señora Millstein es asesinada.

Alguien está matando a los judios supervivientes del Holocausto en Miami. Un cruel asesino que no se detuvo cuando sus víctimas suplicaban en los callejones de los barrios judíos en Alemania. Un asesino que está terminando su trabajo pendiente. Der Schattenmann, La Sombra.

Katzenbach sigue siendo una recomendación. Historia bien llevada, giros interesantes y lo mejor: personajes inteligentes y creíbles. Katzenbach se evita muchísima paja, subtramas innecesarias y anotaciones al margen que distraigan al lector, se centra en lo que está contando y lo hace bastante bien.
Es la segunda obra que leo de él y no le encuentro ningún pero. A lo mejor porque apenas me estoy adentrando en éste tipo de historias y me falta leer a más autores. Pero por mientras, disfruto a John Katzenbach.

La Sombra - 9

lunes, 5 de abril de 2010

Las Ruinas - Scott Smith


Scott Smith junta en un libro dos premisas sumamente sobadas de la literatura de horror: el Pueblo Pequeño con un Secreto Mortal y el Naufragio.
Los lugares comunes abundan desde el principio, marcando el destino de los protagonistas desde sus primeras palabras: los gringos que están de vacaciones en un país que no es el suyo e insisten en visitar el Pueblo Pequeño con un Secreto Mortal, dentro del grupo está el payaso que los mete en problemas y el boy scout/líder, y sus correspondientes intereses amorosos, otro extranjero que les solicita ayuda y es el motivo por el cual visitan el Pueblo Pequeño (encarnado en el eficiente y práctivo alemán, Mathias, el otro líder del grupo) y el extranjero que sólo les acarrea problemas (el griego "Pablo", quién sólo lleva en su mochila tequila y nadie entiende lo que dice); no oyen las advertencias, hacen lo que no deben hacer, se enfrentan al Secreto Mortal y terminan con los elementos del Naufragio.

En este caso los protagonistas se enfrentan a una antigua mina/pirámide, en cuyo interior y exterior crece una enredadera que es capaz de percibir a los humanos y cuyo toque sugiere la muerte. Por este motivo, los nativos del Pueblo Pequeño no permiten que nadie se acerque a Las Ruinas, ya que no pueden dejar que dicha planta salga de su encierro. Cuando los protagonistas cometen el error de entrar en contacto con la enredadera, los nativos los obligan a permanecer en Las Ruinas, a merced de la extraña planta, mientras van sucumbiendo a la sed, al hambre y a ellos mismos.

Como villano, la enredadera es cruel. Obviamente no es una planta normal (y aunque no dan pistas de su origen) Jeff intuye, de forma correcta, que la planta piensa, siente y se alimenta, y que es capaz de utilizar sus múltiples trucos para atrae a sus presas.
Me gustó del libro la aceptación inmediata de los personajes a su enemiga: no se pierden páginas teorizando acerca del origen y alcance de la planta, sólo son sus víctimas, mientras esperan que alguien llegue a salvarlos.
Los personajes tienen cierta credibilidad, en algunas partes yo si alenté el triunfo de sus esperanzas y lamenté la dirección de sus decisiones. Aunque no me identifiqué con ninguno (ni siquiera con el médico [porque tenía que haber un médico para darle coherencia a algunas partes]), si deseé el término, de una forma u otra, de sus desventuras.

El final es hollywoodesco, basado en películas de corte similar, y con el típico arribo del siguiente grupo de desgraciados que no tienen idea de lo que les espera. Sin mensajes morales posteriores ni sermones de ningún tipo sobre los peligros de visitar tierras desconocidas.

Es un buen libro, sin páginas de más, y una alternativa para los que gusten de las películas de terror del mismo estilo (por cierto, con sólo ver el trailer uno se da cuenta que despedazaron la historia original). Aunque el libro no deja de caer en situaciones antes vistas, vale la pena la lectura al presentar a un villano fresco después de tanto tiempo de ser perseguidos por hombres con machetes.

Y si, lo compré porque en la portada utilizan el también sobado truco de poner palabras de Stephen King elogiando la obra. Por cierto, noté ciertas similitudes entre éste ralato y La Balsa, del autor de Maine, tanto en las características de los personajes como en la situación en general (recordando que La Balsa es, a su vez, un tributo a La Mancha Voráz).

Las Ruinas - 8

viernes, 5 de marzo de 2010

Después del Anochecer - Stephen King


Soy un defensor empedernido de Stephen King. Puedo defender casi cualquiera de sus libros: desde Dreamcatcher con sus monstruos de caca hasta Lisey´s Story con su trama apurada y casi incoherente. En un buen día hasta escribiría un par de cosas positivas de Cell. En serio.

Sobre todo, soy fan(s) de sus recopilaciones de cuentos cortos: Pesadillas y Alucinaciones, Todo es Eventual, El Umbral de la Noche, Historias Fantásticas. Maravillosos relatos de un King en sus distintas épocas, pero cada uno con su sello particular.

A lo que me trae a su última antología, Después del Anochecer o Just After Sunset en su titulo original. Compré el libro bastante entusiasmado, y aunque suelo leer sus libros de inmediato y en poco tiempo, éste me costó algo de trabajo pasarlo, y es que se nota que a Stephen King se le está agotando la mina de creatividad desde hace un poco de tiempo. Siento los relatos de ésta antología inconclusos, como si fueran borradores de historias más codiciosas y completas, y me duele decir que, de todas sus historias, las de éste libro se encuentran entre mis menos favoritas, por decir así.

Los cuentos incluídos son los siguientes:
Willa - Una historia de fantasmas un tanto peculiar, pero que parece escrita con algo de prisa. Es una manera muy floja de iniciar el libro.
La chica del pan de jengibre - De los relatos "buenos" de ésta recopilación, sobre una chica víctima tanto de su pasado como de un loco, y descubre que correr de ambos no la llevará a ningún lugar.
El sueño de Harvey - Éste es más una fotografía de una peculiar mañana entre una pareja de mediana edad.
Área de descanso - Otra fotografía, no demasiado buena, tomada por Richard Bachman.
La bicicleta estática - Otro cuento decente, pero con una trama inverosímil y no muy buena que digamos, donde un hombre sufre alucinaciones provocadas por su propio organismo mientras trata de que los "hombrecillos" que limpian su cuerpo queden despedidos.
Las cosas que dejaron atrás - Este es de los que más disfruté, un relato sobre un sobreviviente del 9-11 y los recuerdos que los amigos y conocidos son capaces de dejar en los objetos.
Tarde de graduación - Otra fotografía, sobre como una bomba atómica puede destruir sueños y esperanzas.
N - De mis favoritos de ésta antología, un relato un tanto lovecraftiano sobre un terror indescriptible que vuelve locas a las personas que tratan de mantenerlo en su propia dimensión.
El gato del infierno - Un relato escrito por allá de los setentas, pero incluso éste "bonus track" se queda corto como relato.
The New York Times a precio de ganga - Una historia de fantasmas, otra sobre el 9-11, que guarda cierta similitudes con "Lo siento, número correcto".
Mudo - Una leyenda urbada escrita al estilo King. Entretenida.
Ayana - Si John Coffey hubiera tenido una hija, o una hermana pequeña, éste cuent formaría parte del epílogo de "La Milla Verde".
Un lugar muy estrecho - Y como cierre mediocre de éste mediocre libro, éste relato donde sabemos qué sucede, cuando sucede y con un desenlace gris.

Desconozco el plan editorial de Stephen King, pero siento que en ésta ocasión el tiempo se le fue encima y le dio a sus editores viejos relatos no muy trabajados que tenía guardados para salir del apuro. Espero que no sea su última recopilación, y espero que, si saca otra, le de una gran revisada antes de mandarla, para que no sea de una calidad tan desconcertante y de la cual no estábamos preparados.

Just After Sunset - 4

sábado, 19 de diciembre de 2009

La Materia Oscura - Luces del Norte - Philip Pullman


Obra llevada con escaso éxito al cine, pero que, como suele suceder, no le hace nada de justicia al libro. Una historia por demás criticada y controvertida, Philip Pullman revuelve metafísica, teología, ateísmo, realidades alternas y esoterismo en una novela fácil de leer, entretenida, con grandes personajes y un transfondo controversial. Tan "atea", que incluso es considerada la antitesis de "Las Crónicas de Narnia" de C.S. Lewis.

Lyra creció en Oxford, en el Jordan College, pero su Oxford no es el Oxford que conocemos de nuestro mundo. Ella vive en un mundo paralelo donde la Iglesia posee más poder (en serio) del que tiene en el nuestro, donde ciencia y tecnología tienen un tinte místico, donde la metafísica es palpable y se estudia como una más de las materias básicas. En éste mundo, suceden dos cosas que ponen en marcha la trama: por un lado, Lyra conoce la existencia de El Polvo gracias a Lord Asriel, su padre e investigador; mientras por el otro, los niños de Inglaterra son secuestrados para realizar experimentos con ellos y sus daimonions.

Osos polares con armadura, giptanos, la Señora Coulter y su daimonion dorado, expediciones antárticas, brujas que vuelan en escobas y un aletiómetro dorado se verán involucrados en la vida de Lyra, en un mundo interesante y bien construído, similar al nuestro y distinto al mismo tiempo.

Primera parte de una trilogía, Luces del Norte es una novela fantástica en cualquier sentido de la palabra. Aunque la primera parte es algo tediosa, y se parece bastante a la película, llega un momento donde lo que uno lee no ha sido visto antes, y ahí es donde comienza el verdadero relato. Una recomendación para los interesados, incluso, en la filosofía y/o teología, por el uso de los conceptos que dan pie a la historia.

Materia Oscura - Luces del Norte - 9