sábado, 16 de mayo de 2009

La Conjura de los Necios - John Kennedy Toole


Obra póstuma de Kennedy Toole, ganadora del Premio Pulitzer y una verdadera obra de arte.

"La conjura de los necios" es una novela que habla de las revueltas sociales, de la resignación, del sufrimiento, de las injusticias y sobre todo de hot dogs, todo llevado de la mano por uno de los personajes más entrañables de la literatura, el excéntrico, quijotesco, paranoico y sumamente consentido Ignatius Reilly.

En esta irónica (en muchos sentidos) novela somos los complices de Ignatius, cuya acusación de que la vida carece de "teología y geometría", al igual que el vestido, nos hace participes de su resentimiento hacia la sociedad, misma a la que se obligado a incorporarse cuando descubre que necesita conseguir trabajo en un mundo capitalista en el cual no cree, y cómo trata de llevar sus ideas afuera a un mundo que nunca estará preparado para él, cumpliendo la máxima de Swift: el signo inequívoco de que un genio ha nacido es que todos los tontos se conjuran en su contra.

Imposible no divertirse con ésta novela. Divertida, trágica, extraña pero sumamente reflexiva, "La conjura de los necios" es una de las grandes novelas olvidadas, pero a la cual todos deberíamos darle una leída, al menos, para conocer a Ignatius.

La conjura de los necios - 10

3 comentarios:

Katrina Van Dassos dijo...

ajjajaja
¡maldito e irritante Ignatius!

Sí, todo el mundo debería conocerle.
Muy acertada la entrada.

Elwen dijo...

Yo no creo que sea una novela olvidada.

Yo me reí mucho leyendo el libro pero no lo disfruté del todo pues considero que no era una edad apropiada para exigir su lectura en mi instituto.

Mithdraug dijo...

Me encantó este libro, y su protagonista, Ignatius J. Reilly, me parece uno de los más conseguidos de la historia de la literatura (curiosamente parecido al mismo resulta, si habéis leído El Jueves, el personaje de Silvio José, el buen parásito).

En cualquier caso, coincido con Elwen en que se requiere bastante pericia lectora y experiencia para sacar todo el partido a la obra, por lo que recomendaría su relectura a aquellos que la leyeron siendo demasiado jóvenes.

Saludos.